Salud y voz

Piensa en alguien que quiera dedicarse al deporte y llegar a ser un buen deportista. Piensa en una persona que se prepara, por ejemplo, para ser atleta. ¿Qué debe hacer para llegar a ser un buen atleta? Prepararse, entrenar, cuidarse, estar en las mejores condiciones. ¿Cómo? Podemos pensar que llevando una dieta equilibrada y entrenando diariamente. Pero esto no es suficiente. ¿Qué ocurriría si un atleta con una buena nutrición y que ha llevado un duro entrenamiento sale a correr con unas sandalias? ¿O si saliera a correr con unas buenas zapatillas, pero con los pies descuidados y llenos de heridas?

Las cuerdas vocales son al cantar lo mismo que los pies son a un atleta. Y por mucho que entrenemos y calentemos la voz, si no tenemos nuestras cuerdas vocales cuidadas, no sirve para nada. Por ello, es importante atender a algo que es fundamental: la higiene vocal. 

La higiene vocal conlleva una serie de pautas cuyo objetivo es cuidar el estado de las cuerdas vocales con el fin de prevenir alteraciones o patologías causadas por el esfuerzo o abuso vocal, como la disfonía, algo muy común en las personas que desempeñan el canto de manera regular o profesional. Es fundamental tomar conciencia de las conductas incorrectas que nos lleven a un esfuerzo o abuso vocal, pudiendo perjudicar nuestras cuerdas vocales y nuestra voz, e intentar reducirlas. Pero a veces no es tan fácil. Es por eso que es importante tener nuestras cuerdas vocales en las condiciones más óptimas posibles. 

Lo primero que debes saber es que las cuerdas vocales están cubiertas de una mucosa. Dicha mucosa las protege y hace que la vibración y el contacto entre ellas sea posible sin causar daños. Vamos a hacer una prueba para que lo entiendas mejor. Frótate las manos durante unminuto sin parar. ¿Has podido aguantar el minuto con esa fricción constante? Bien, probemos otra cosa. Ponte una gota de agua o de aceite en la palma de la mano y vuelve a frotar sin parar durante el mismo tiempo. ¿Notas alguna diferencia? Si es que sí, genial. Si es que no, tenemos un problema. 

Al frotarnos las manos en seco, probablemente habrás comenzado a notar calor y de haber seguido, hubieras llegado a hacerte daño. Lo mismo que ocurre cuando caminas mucho tiempo con unos zapatos estrechos: te hubieran salido ampollas. Pero, con un agente acuoso e hidratante de por medio, se hace posible una fricción más constante y el daño se reduce o, incluso, se evita. 

¿Qué relación tiene esto con las cuerdas vocales? Pues que las cuerdas vocales tienen que estar debidamente cubiertas por esa mucosa que las protege para no hacerse daño entre ellas, y esto solo depende de una buena hidratación y humidificación. Pero, ¿cómo se hace? ¿Bebiendo mucha agua? Es una de tantas formas, pero te voy a enseñar una técnica más rápida y directa. 

Cuando bebemos agua, el líquido pasa por el tracto digestivo y de ahí a que se oxigenen las células y se hidraten las cuerdas puede pasar un tiempo bastante más largo del deseado. La mucosa que recubre las cuerdas vocales proviene de la correcta humidificación de las fosas nasales, y es por esta vía por donde tenemos que hidratar. A continuación, te voy a enseñar cómo.

Solo necesitas gasas y agua, además de tres ratitos al día. Intenta adquirir este hábito a la mañana al despertar, almediodía y a la noche antes de ir a dormir. Es algo tan sencillo como coger una gasa, empaparla en agua, colocarla en la nariz y respirar a través de ella durante dos minutos. Una vez pase ese tiempo, solo tienes que sonarte bien para eliminar el exceso. Fácil, ¿verdad? De esta forma conseguimos: a) limpiar las fosas nasales y b) generar humedad en la cavidad nasal. Gracias a esa humedad, se hidrata la zona rinofaríngea, favoreciendo la secreción de la mucosa que recubre y protege las cuerdas vocales. 

Si este simple gesto lo conviertes en un hábito, estarás realizando una gran parte de la higiene vocal necesaria para mantener las cuerdas vocales cuidadas y preparadas para la acción, es decir, para cantar.

Pero, eso no es todo. Aquí te dejo otra serie de pautas que te ayudarán a mantener una correcta higiene vocal: • Si lo prefieres, a las noches, opta por hacer vahos con una cucharadita de manzanilla amarga infusionada. • Siempre es bueno tener a mano un spray de erísimo, por algo le llaman la hierba de los cantores. • Evita o reduce el consumo de caramelos, pastillas o chicles a base de mentol, eucalipto o hierbabuena, ya son elementos que resecan bastante y con ello obtenemos el efecto totalmente contrario a lo que buscamos. • Controla o radica el consumo de alcohol y tabacoporque, además de ser perjudicial para la salud, también resecan. Cuanto menos consumas, mejores cuerdas vocales (y salud) tendrás.  • Evita los cambios bruscos de temperaturas y los contrastes entre el ambiente y lo que consumas (bebidas o comidas). • Mejor ambientes húmedos que secos. Los humidificadores de espacios son un gran aliado.  • No carraspees, mejor tose. Con el carraspeo, las cuerdas vocales se rozan y se pueden dañar. • Cuida tu postura y controla la tensión corporal. La voz es el espejo de toda tensión.  • Y nunca olvides beber agua de manera regular.

Ahora, ya estás preparado. ¿Cantamos?

Noemi Fariña. Logopeda y profesora de la Universidad Internacional de La Rioja

Escuela Gospel de Canarias